miércoles, 24 de diciembre de 2008
lunes, 22 de diciembre de 2008
Video voladora
domingo, 21 de diciembre de 2008
Navidad 2006
Torre del homenaje.
Vistas de las habitaciones.
Adornos navideños.
Entrada al Castillo.
Comedor preparado.
"Hace mucho, mucho tiempo que los mondeños cuentan una historia que han oído referir a sus abuelas y abuelos, sobre la existencia de un personaje fantástico, que vivía en las mazmorras de este castillo.
No tienen muy claro que clase de ser era, si era humano, animal, o las dos cosas. Lo que si cuentan es que tenía poderes mágicos y que estaba cansado ya de las trifulcas y de las reyertas que continuamente se producían en el castillo, tanto dentro como, fuera. Llevaban así desde el siglo III antes de Cristo, que él se acordara. Un día que ya no podía más decidió elaborar una pócima que sirviera para apaciguar los ánimos, endulzar los gestos, suavizar las palabras y acercar los corazones.
Cuando la tuvo lista, todas las noches subía a la cocina del castillo y vertía en las jarras, cazos, ollas y cazuelas gotitas de aquel brebaje.
Parece que poco a poco y de vez en cuando surtía efecto. Y sobre todo se dio cuenta de que el cambio más profundo se estaba dando era en él mismo. Ahora en lugar de vagar malhumorado e iracundo por los rincones del castillo, deseaba que cada noche se apagaran los fogones de las cocinas, las antorchas de los pasillos y los candiles de los cuartos par subir a realizar su tarea.
Cuentan, además que una de estas noches, cuando llegó a la cocina encontró dormida a una moza del pueblo y se enamoró de ella. Marigloria, que así se llamaba, tenía que quedarse, porque había nacido hacía poco un niño? En el castillo y ella estaba al servicio de su madre.
Una noche tras otra, nuestro personaje la miraba como dormía, hasta que en una ocasión ella se despertó. Ella claro se sorprendió mucho. Hablaron, se contaron muchas cosas y después de algún tiempo, se fueron a vivir a casa de Marigloria. Que por cierto era una tahona en la que se cocía el pan más rico del pueblo y se elaboraban los dulces más exquisitos. Y todavía es considerada la casa más bonita de todas las del pueblo.
A partir de entonces, nuestro amigo vive feliz. Adereza las exquisitas especialidades que hace su mujer y no ha olvidado seguir viniendo al castillo a “revolver” en la cocina. Ya lo notaréis en el menú.
Pero claro con tanto trajín algún día debió olvidar la receta de su pócima en alguna esquina del pueblo, alguien la cogió y sólo se va dando a conocer entre la gente que se quiere mucho.
RECETA
INGREDIENTES: Una amplia sonrisa, alguna caricia, unos gramos de mirada limpia y clara. Una docena de palabras amables y un poco de tiempo para dedicar.
MODO DE PREPARACIÓN: Con todo ello, cuando estemos delante de alguien:
- Hablar bien de todo el mundo, lo que tiene de bueno, lo que hace bien, lo que sabe…
- Escuchar atentamente.
- Valorar lo que hace el otro o la otra y agradecerlo.
- Ponerse en su lugar, intentar entender lo que hace y lo que siente y porqué.
- Por último aderezarlo todo, siempre que sea pertinente, con algún que otro beso y unas ramitas de ternura.
P.D: Olvidaos por favor la receta por alguna esquina. Pero no sin antes copiarla y utilizarla para “revolver” en todas las cocinas que visitéis."
Jugando al ajedrez, Ivan, Alba y Daniel.
La reina de corazones.
En el desayuno a la mañana siguiente.
Julian observando las vistas desde el castillo.
Navidad 2005
